Nuestro "Niño Jesús" vuelve a aparecer en portada. De nuevo (¿cuantos van ya?) volvió a abrir el partido.Diario de Sevilla
Todas las culturas, de todos los lugares, de todos los tiempos, tan distintas todas entre ellas, han tenido algo en común: la mitología. Los distintos pueblos recurrieron a mitos para intentar comprender aquellas cosas a las que su conocimiento no podía acceder.
Y aunque la mitología de cada grupo humano es un mundo aparte, todas han tenido puntos comunes: el origen del Universo y de su propio pueblo, historias sobre sus dioses, aventuras de sus fundadores, origen de las ciudades...
Hay leyendas comunes a toda la humanidad, que forman parte del subconsciente colectivo, y han oído hablar de ellas hasta las gentes más paletas: la concepción del cielo y el infierno, el paraíso, los mundos subterraneos, tesoros escondidos, misterios indescifrables a la vista de todos...
Otra de las imágenes repetidas universalmente por la raza humana es la de "la puerta". Durante miles de años, en todos los pueblos, y de infinidad de maneras, se ha hecho referencia a "la puerta", una puerta quizá más metafórica que real.
Cada habitante del mundo mundial se sabrá la leyenda a su manera, pero en lineas generales, la "puerta" tiene unos rasgos comunes: No se sabe donde está. No se sabe a donde lleva, aunque se supone que será a algún sitio bueno (sino, ¿para qué buscarla?). La puerta suele estar custodiada. La puerta solo puede ser encontrada por privilegiados, pasando antes por peligrosas aventuras. Y lo más importante: la puerta está abierta por poco tiempo, y si el intrépido no aprovecha el momento, la puerta se cerrará para siempre, o al menos, permanecerá cerrada mucho tiempo. Seguro que algún cuento de estas caracterísricas se les viene a la cabeza.
Hace ya casi cuatro años que el Sevillismo, sin esperarlo, explotó de júbilo cuando su Sevilla, aquel que solo ganaba en blanco y negro, aquel que soñaba, solo soñaba, con una final, aunque fuera de Copa del Rey, se coronó Campeón de una competición europea.
A partir de ahí, como magma que llevaba décadas intentando romper las rocas, el Sevilla, en un proceso inesperado y fulminante, se desbordó, y arrasó con todo lo que encontró a su paso. Sin piedad.
Para tapar la boca a los que se consolaban con lo malo que era el Middlesbrough, el Sevilla pasó como un huracán por encima de un Barcelona Campeón de Europa. Para tapar la boca a los que se consolaban con la suerte que tiene el Sevilla, que aquello tenía que haber sido casualidad, nuestro equipo volvió a ser Campeón de la UEFA. Tampoco tuvo clamencia en la Copa del Rey de 2007, y para terminar de callar a toda España, hizo que declararan al Santiago Bernabéu como "zona catastrófica", no dejando títere con cabeza en aquel 3-5 que hizo que Javi Navarro y Martí levantaran aquella Copa en un desierto, territorio devastado.
La IFFHS solo tiene valor cuando nombra al Real Madrid como mejor equipo del Siglo XX. Cuando los méritos son del Sevilla no tiene ninguna validez. Dos años consecutivos siendo oficialmente el Mejor Equipo del Mundo (batiendo además el record de meses consecutivos permaneciendo en dicho puesto) no bastaron para que el Sevilla fuera considerado uno de "los otros". Uno del club selecto. No. El Sevilla seguía siendo humano. El mejor de los humanos, eso sí, pero humano.
Vamos a jugar a un juego. No sigan leyendo por ahora, cierren los ojos, y piensen en quienes son los verdaderos equipos gordos del fútbol mundial, los mastodontes, los que siempre están ahí pase lo que pase, la clase vip del fútbol, los que tienen aficionados por los cinco continentes, los de cientos y cientos de millones de euros de presupuesto. Aquellos que muchos Sevillistas quieren que nos toquen en los sorteos, para disfrutar de la Champions en su plenitud.
A me salen 10 equipos, y dos o tres "opcionales". Si no son ustedes unos pillines, y verdaderamente cierran los ojos y piensan los equipos, seguro que coincidiremos al 99%.
Real Madrid, Barcelona, Manchester United, Liverpool, Arsenal, Chelsea, Milán, Inter de Milán, Juventus y Bayern Munich.
Los opcionales son los equipos de otras ligas que puedan pasar por buenos y malos momentos, y a veces hacer frente a los diez gordos, y a veces no. En Francia siempre fue el Olimpique de Marsella, hace quince años el Paris Saint-Germain, hasta el año pasado el Olimpique de Lyon y ahora se destaca el Girondins. En Portugal, normalmente el Oporto. Y en Holanda el Ajax, con algunos paréntesis del PSV. Se acabó.
Si tenemos a 12 ó 13 equipos eternamente potentes, o al menos a esos diez que nombré primero, colarse en los Cuartos de Final de la Liga de Campeones, donde solo quedan 8, significaría haberse colado en el selecto club. Haber aceptado la invitación, asumido el reto, y hacer méritos para que te acojan entre ellos, sabiendo además que alguno de los equipos gordísimos se ha quedado por el camino.
Pero qué duda cabe que estar ante la puerta es muy complicado.
Tras demostrar que era un humano excepcional, el mejor de ellos, el Sevilla superó todas las pruebas y llegó a estar junto a la puerta. La puerta de los mejores equipos de Europa se abrió, y parecía que el Sevilla no desaprovecharía la oportunidad. Pero, por cosas de la vida que hasta duele recordar, por ella entró el Fenerbahce turco, cerrando tras de sí e impidiéndonos el paso. Descenso del 97 aparte, aquel fue, posiblemente, el palo (deportivo) más duro que ha sufrido nuestra Entidad en décadas.
Aquello no significó ningún "principio del fin" ni el inicio de ningún tipo de declive. El Sevilla sabe que, de los equipos humanos, es de largo, sigue siéndolo, el mejor del mundo. Sabe que si hay algún equipo que tiene que subir en estatus, es él mismo. El propio Sevilla. Sabe que su sitio está al otro lado. Así que permanecimos junto a la puerta, pacientes, aún sabiendo que se abre muy pocas veces, y que cuando se abre, muy poco tiempo esta abierta.
Ahora, la puerta ha vuelto a abrirse.
Y con este empate a goles fuera de casa, en el sprint final somos nosotros los que tenemos ventaja, cosa que no ocurrió hace dos años.
Tenemos una segunda oportunidad, y solo entraran los ocho mejores.
Y además, en nuestra mitología rojiblanca, en el subconsciente colectivo del Sevillismo, habita el convencimiento de que nosotros no somos flor de un día, ni una sorpresa, ni un Fenerbahce cualquiera.
Si conseguimos entrar será para quedarnos, y pondremos el candado para que la puerta no vuelva a abrirse. Para que nadie entre... y para que tampoco nosotros podamos salir.
Imaginen que dentro de unos años un niño, por ejemplo, de Pakistán, le pregunta a su padre que cuales son y siempre serán los mejores equipos del mundo.
Y el padre contesta lo siguiente:
Real Madrid, Barcelona, Manchester United, Liverpool, Arsenal, Chelsea, Milán, Inter de Milán, Juventus, Bayern Munich.
Y Sevilla.
Muy pocas veces se abre la puerta, y cuando se abre, muy poco tiempo está abierta.
Sevilla, te están llamando.
Tu sitio está ahí dentro.


5 comentarios:
Con lo confiado que estaba en qu pasaríamos de eliminatoria, ahora me has acojonado con lo de la dichosa puerta.
A mitad del post pensé en comentar que la puerta para el Sevilla la abrió Antonio Puerta con su gol, pero después el post ha deivado hacia otro sitio. Aún así, lo he hecho. Lo he comentado. Claro que la puerta de la que hablas es otra más importante ún que la que abrió Antonio Puerta.
Yo no sé si en unos años seremos de ese selecto grupo, pero de lo que estoy convencido es de que esto no tiene marcha atrás. Por mucho que haya quien quiera impedirlo, el crecimiento del club parece imparable. Yo tengo un niño de nueve meses, y me da la impresión de que no sé cómo le voy a explicar cuando tenga capacidad de razonar que una vez fuimos un equipo pequeño.
Como ese niño paquistaní del que hablas, él va a percibir al Sevilla como algo bien distinto a lo que lo hacemos nosotros. Y eso es algo tan grande, que creo que ni nosotros mismos somos capaces de comprender la importancia que tiene.
Un abrazo
hola sevillista soy quequeno sevilla,hace poco lanzé
mi blog a la blogosfera,y me gustaria compartirlo
contigo y que lo enlazaras en tu blog si no hay
problemas yo el tuyo yá lo tengo enlazado y es un
placer leerlo y cada vez que pueda dejaré mi comentario
en él gracias de antemano y nos vemos por la red un
gran abrazo de quequeno sevilla,te dejo enlace de mi blog.
http://sevillistasdecorazonn.blogspot.com/
Saludos.
Excelente.
Yo me quedo con que cada año, desde hace varios, estamos ahí, junto a la puerta.
Caeremos un poco antes, un poco después, pero será señal inequívoca de que estamos arriba, entre los que tienen opciones de entrar por la puerta. Insisto: ENTRE LOS QUE TIENEN OPOCIONES DE ENTRAR POR LA PUERTA.
Y un día entraremos, no nos quepa duda alguna.
Y otro año y otro y otro...
Siempre arriba y para siempre.
Como Ravesen, nos va costar contarle a los enanos la Historia y puede que nos digan aquello de "las batallitas del abuelo".
¡Qué suerte nacer en éstos años y vivir el sevillismo siempre arriba y desde arriba!
Gracias.
Cuídate.
Estamos ahí! a 90 minutos (100 si nos pitara Iturralde, seguro, el hijo de la gran ****...)de meternos en cuartos. Y ese niño paquistaní hara lo que sea por meterse en rojadirecta y ver nuestro partido de cuartos...
Hay que estar al 100%, todos, grada, jugadores y cuerpo técnico. Se puede!
Pero antes...A por el Athleti!
(Ya hablaremos en otro momento del Mamarracho de Don Pantuflo...)
Viva el Sevilla! y ese niño paquistani, que ademas fijo que se hace hermano del Baratillo o de la Amargura
Ravesen: Todavía es muy pequeñín, pero enlazando con lo que ahora pasa, nada más que tenga uso de razón, como dices, tu niño pensará que lo lógico siempre ha sido que el Sevilla sea el tercer mejor equipo de España, que se pase casi 20 años sin perder con el Athletic de Bilbao en Nervión, que es normal jugar los octavos de la Champions League dos veces cada tres años, partiendo ambas como favorito, que se esté siempre ganando títulos o a las puertas de ellos, que se juegan finales y semifinales por defecto... que suerte tienen los nacidos en este siglo. Los del año 84 hemos llorado más que una viuda.
Quequeno: Ningún problema. Tu blog ya está enlazado. Bienvenido.
Jose M. Ariza: No solamente batallitas del abuelo. El cambio ha sido tan brutal, y en tan poco tiempo, que suena a batallita lo que cuenta el abuelo, el padre, el tio, el primo, y hasta el hermano que solamente es cinco años mayor que su hermano pequeño. Metamorfosis a la velocidad del rayo.
Martí 18: Ya sabía yo que te iba a llamar la atención el niño de Pakistán. También podemos llevarlo al Pumarejo a que aprenda a cantar saetas. Lo rebautizaremos como "Currito, el niño de Islamabad," y nos pondrá los vellos de punta con un quejío, delante del Señor de Pasión.
Un abrazo para todos, y gracias por participar en Gol Sur, Tribuna Alta.
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