lunes 1 de marzo de 2010

Heroes y villanos

Romaric, muy a su pesar, está hoy en boca de todos.


Hoy voy a volver a huir de los comodismos, voy a huir de ponerme a favor de corriente para quedar bien. Muchas veces tengo ganas de escribir cosas y espero a que el momento sea algo más comprometido para escribirlas. Así me siento digno, me siento bien, me siento honrado.

Si llega el día en que Romaric meta cuatro goles en un partido, a buen seguro que ni lo nombraré. Entonces no valdrá de nada subirse a ningún carro. Cuando hay que tener huevos para defender a Romaric es ahora.

No es cuestión tampoco de ir a contracorriente pase lo que pase. Esa actitud también sería lamentable, y tan gilipollas es el que va siempre a favor de corriente, como el que va siempre llevando la contraria. Gilipollas el uno, gilipollas el otro.

Yo hoy voy a escribir lo que voy a escribir porque es lo que pienso, y lo pienso tanto en los momentos malos como en los buenos. Y ahora es un momento incómodo para pensar lo que pienso, y sobre todo para manifestarlo.

Hoy voy a salir en defensa de Ndri Romaric.

Más vale caer en gracia que ser gracioso. Ayer, en la jugada de la expulsión, hay dos personas involucradas, teniendo las dos su parte de culpa. Una, por supuesto, es Romaric.

La otra es Palop.

Romaric mete la pata perdiendo ese balón. Y Andrés Palop mete la pata poniendo a Romaric en un serio aprieto, con ese pase tan comprometido.

¿Qué ocurre?

Pues ocurre que Palop es San Palop, nuestro Salvador, el Dios de la Portería, el Guardián de Nervión, etc, etc... en definitiva es, sí o sí, el mejor portero de la historia del Sevilla, se pongan como se pongan los abueletes.

Y por el contrario Romaric es, directamente, el gordo cabrón. El negro de mierda. Así están las cosas en La Bombonera.

La consecuencia de esto es que, én vez de repartirse el fallo porcentualmente ambos jugadores (50-50 %, ó 40-60 %, ó como quieran ustedes), Romaric se va al vestuario con el 100 % de la responsabilidad a sus espaldas, bajo gran sinfonía de pitos, y Palop también se va, se va de rositas.

A continuación San Andrés hace dos paradones escalofriantes y el público, no es para menos (yo también lo hice), lo aclama poniéndose en pie. Con esto, ese gran juez que es Nervión no tuvo tiempo siquiera ni de plantearse si había sido justo o no su veredicto.

No es capricho esto que digo de darle a Andrés Palop su parte de responsabilidad en la jugada. Hay dos pruebas que a mí me valen. La primera no se ve en la tele: Palop se llevó un rato lamentándose, haciéndose gestos a sí mismo, como siendo consciente de saber que tampoco había estado afortunado. Desde mi localidad pude verlo perfectamente. La segunda cosa que me hace reafirmarme en mi postura es la seguridad que tengo (SEGURIDAD ABSOLUTA) de que, si lo que hizo Romaric lo hace Jesús Navas, las culpas sí que hubieran sido repartidas.

Pero Jesús Navas y Palop son dos de los tres o cuatro jugadores intocables que hay en Nervión. Y no digo esto con amargura. Los tres o cuatro intocables, los tres o cuatro que nunca serán juzgados por fallos clamorosos, son intocables porque durante cientos de partidos se lo han ganado con su fútbol. Y olé sus cojones. Nada que reprochar.

En el lado contrario a los intocables están los jugadores "diana", y el caso más claro es Romaric. Los jugadores "diana" son suspendidos cuando lo hacen mal, suspendidos cuando lo hacen regular, y suspendidos cuando lo hacen bien. Y Romaric, que ciertamente da una de cal y otra de arena, siempre es condenado, siempre culpable. Culpable cuando toca cal, culpable cuando toca arena.

Estoy segurísimo de que Romaric ardía en deseos de pegar en esa jugada un impopular pelotazo. Un pelotazo que la grada le habría perdonado a Escudé, otro que (olé sus cojones) a base de fútbol se ha ganado ser intocable. Romaric no habría obtenido ese indulto, y de pegar el adecuado pelotazo, un pelotazo que diera en los mismísimos cristales del Corte Inglés, a buen seguro que hubiera sido duramente reprobado.

Así que decidió jugar y, en efecto, se equivocó. Y tras equivocarse, al menos impidió la entrada del jugador en el area, y el tiro a puerta, sabiendo que iba a ser expulsado, no siendo egoísta y mirando por su equipo antes que por sí mismo. Este gesto, al menos para mí, se vuelve más destacable si pensamos que Romaric sabía que agarrando al delantero no podría jugar en un campo tan goloso para mostrarse como es el Santiago Bernabéu, donde dicho sea de paso, el año pasado el marfileño hizo un buen partido. Tampoco sabemos con seguridad si habría jugado o no, dependiendo seguramente del sistema usado por el Entrenador (dos o tres centrocampistas). Renato y Zokora parecen seguros.

No quiero que nadie me malinterprete. No hablo de que Romaric no tuviera ninguna culpa de nada, ni de que Palop sea el hombre del saco. Solo hablo de repartir responsabilidades. Puedo estar equivocado pero, honestamente, esto que les cuento es mi humilde opinión, las cosas tal como yo las veo.

Y también he de aclarar que estoy hablando SOLAMENTE DE ESTA JUGADA. Palop sigue siendo San Palop, el mejor portero de la historia del Sevilla, y el mejor portero de España ahora mismo. El que está en mejor forma. Y Romaric sigue siendo un jugador que no ha dado aún todo lo que un Club como el Sevilla debe exigirle.

Las trayectorias son las trayectorias y los cinco segundos que duró la jugada de ayer son solo los cinco segundos que duró la jugada de ayer.

Un puntillo, solamente uno, le recortamos ayer al Valencia, y se me antoja poco. Tenía muchas esperanzas puestas en que el Sevilla se iba a colocar a un solo punto. Y es que a priori (solo a priori), con el Valencia jugando en casa contra el Racing, y el Sevilla en el campo del Real Madrid, la jornada próxima es susceptible (solo susceptible) de ser mala.

Me llama la atención el hecho de que el Sevilla tiene la siguiente semana libre de todo compromiso, mientras que el Real Madrid tendrá a solo tres días su particular partido del siglo contra el Olimpique de Lyon, con necesidad ya agónica e imperante de pasar la ronda.

Sacar algo bueno allí siempre es muy difícil.

Pero me da la impresión de que a ellos tampoco les gusta que ahora, justo ahora, seamos nosotros los visitantes.

7 comentarios:

Talibán Sevillista dijo...

Pero además de todo eso que expones, que no quito ni una sola coma, hay que añadirle que pase lo que pase sobre el césped la presión no se la lleva el árbitro por no expulsar a Castillo en la entrada a Perotti, la grada de lo que está pendiente es del fallo para tirarse a la yugülar del costamarfileño. Esto me da verdadera pena.

Manuel Miranda dijo...

Amigo, en mi blog he expuse anoche algo similar cuando comento la jugada. El pase de Palop por raso en la frontal a un jugador que está de espalda a los otros 20 jugadores y que, además, es lento como él solo, tanto de piernas como de cabeza, no ayudó para nada.

QUEQUENO dijo...

la verdad es verdad sea donde sea,y aqui dices verdades como puños un abrazo nos vemos estoy con este comentario sigo mirando mas blog nos vemos

Gol Sur, Tribuna Alta dijo...

Talibán Sevillista: Tienes toda la razón. De hecho, no ocurrió como muchas otras veces en la que se va uno con la sensación de que le han robado. Las dos posibles expulsiones del Athletic de Bilbao pasaron totalmente desapercibidas.

Manuel Miranda: Ya estoy viendo entre ayer y hoy que no estoy tan abandonado en la postura de defender a Romaric. Y quiero volver a insistir: solo defiendo que su responsabilidad en esa jugada no debe ser exclusiva. Su rendimiento general debe mejorar.

Quequeno: Me alegro de que estés de acuerdo conmigo. Muchas gracias.

Un abrazo para todos, y gracias por participar en Gol Sur, Tribuna Alta.

Martí 18 dijo...

Creo que en el futbol rara es la vez que se ve un gol que es acierto del jugador, y no fallo de algun miembro del otro equipo.

Romaric fallo, decidio rapido, y bueno, medio medio salvo los muebles. Y aun asi, tiene los huevos de pedir perdon publico.

Por mi parte, ningun reproche a Nri. Ninguno.

Viva el SFC, y ya fallaran otros!

Ravesen dijo...

Yo no le reprocho nada a Romaric. Es que me parece ridículo hacerlo. Todos los jugadores, absolutamente todos, han cometido fallos alguna vez. Son cosas que pasan.

El domingo no se ganó porque los que jugaban arriba no acertaron a meter un gol. NO por culpa de Romaric.

Pero esto es la historia de siempre. Si de 40.000 espectadores, 39.000 se quedan callados y 1.000 pitan, pues sólo se escuchan pitos. Pero eso no quiere decir que los 40.000 estén pitando. Por eso tanta gente sale ahora opinando como tú.

Nuevamente hay que salir diciendo perogrulladas para explicar cosas así de sencillitas. Y mientras el equipo tiene un partido precioso este fin de semana, aquí estamos perdiendo el tiempo con chorradas como esta.

Lo he dicho varias veces. Tarde o temprano encontraremos el equilibrio necesario para saber en qué debemos prestar nuestra atención, y que cosas podemos pasar por alto.

Un abrazo.

Gol Sur, Tribuna Alta dijo...

Martí 18: Bueno, ya veo que defendiendo a Romaric en esta jugada hay más gente de la que yo pensaba. Pero antes de escribir este artículo había escuchado los chistecitos fáciles de "se ha notado cuando no estaba... para bien", y "nos viene de puta madre la expulsión, no podrá jugar en el Bernabeu". La gente, que es muy salá.

Ravesen: Es otra manera de decir lo mismo que yo he escrito. Todos cometen fallos, pero a unos se les perdona más que a otros. Y es lógico porque Jesús Navas, por ejemplo, no falla casi nunca, y Romaric falla más veces. Pero por otra parte, también es injusto. Y sobre todo, si tenemos la duda acerca de si este jugador puede llegar a ser aprovechable o no, que lo hundan otros o que se hunda de otra forma. Pero no seamos nosotros mismos los que lo hundamos.

Un abrazo para todos, y gracias por participar en Gol Sur, Tribuna Alta.