Hace solo dos semanas manifesté aquí mismo mi optimismo, mi ilusión y mi opinión positiva acerca de la llegada de Ramón Tejada al Sevilla Atlético.
Para dar esta opinión, no me basaba en que Ramón Tejada tiene bonitos andares ni en que tiene la barba mejor recortada que yo. Me basaba en los brillantes resultados que desde hace ya varios años viene consiguiendo en los escalafones inferiores de nuestro Club, incluyendo dos Copas del Rey consecutivas.
Pero que un entrenador haya funcionado bien en un equipo no quiere decir que vaya a funcionar bien en otro. Desilusiones de este tipo se dan a diario en el fútbol. Entrenadores que en un sitio lo fueron todo, y que al salir de ese sitio se hundieron en la mediocridad, y viceversa.
Como digo, la trayectoria anterior de Tejada me hacía ser optimista, daba por seguro que el Sevilla Atlético iba a experimentar un cambio positivo. Lo que no sabia era qué iba a hacer Ramón para provocar este cambio. Lo único que tenía claro era que no le temblaría el pulso a la hora de dar la alternativa a los más jóvenes, error principal, bajo mi humilde punto de vista, de Diego Rodríguez.
Ya ha jugado el filial dos partidos desde la llegada del nuevo entrenador, y aunque todavía siga siendo aventurado sacar conclusiones finales, ahora ya sí podemos hablar de fútbol, y no solo de sensaciones, predicciones o augurios. Y es que Tejada ha hecho cambios en prácticamente todas las posiciones del equipo.
En la portería va a recuperar una vieja costumbre que ideó, con magnífico resultado, el último entrenador que manejó este filial como Dios manda: Manolo Jiménez. El de Arahal llevaba a cabo una política de rotación de porteros, concretamente entre Vargas y nuestro Javi Varas. Las rotaciones no tenían nada que ver bajos rendimientos. Se hacían por sistema. Así ambos porteros (jóvenes los dos) estaban metidos en competición y a ninguno se le cortaba la progresión desde el Club. Si no llegaban a ser porteros de élite, sería por su propio rendimiento y no por falta de oportunidades. Parece que a Javi Varas no le fue mal así.
Jiménez subió al primer equipo y el verano siguiente decidió darle a Javi Varas una ficha como profesional de pleno derecho.
Desde entonces, ningún portero se ha asentado en la portería del filial, y las rotaciones han sido obligatorias, pero por motivos bien distintos: bajo rendimiento e incluso fallos clamorosos en algunos casos. Ahora, como digo, Tejada va a recuperar la costumbre de Jiménez de alternar a sus porteros sistemáticamente.
En el centro de la defensa, Ramón le ha dado el sitio al central más corpulento y físicamente potente, Bernardo, junto al que es con diferencia el jugador más veterano del filial, Redondo. El primero de ellos no era un fijo antes de la llegada del míster, y el segundo sí que era habitual, pero como lateral zurdo. Así se ha ganado en veteranía y contundencia. Cuando Juan Cala se recupere de su lesión, no sería de extrañar que se hiciera con un puesto.
Y los laterales quedan ahora para dos internacionales españoles de su categoría, muy jóvenes los dos, y que prácticamente no habían tenido minutos en toda la temporada, cosa difícilmente entendible: Morales por la derecha, Luna por la izquierda.
Tiene a favor Ramón Tejada, y eso sí que no podía achacársele a Diego, el hecho de que con la recuperación de efectivos en el primer equipo, canteranos que habían tenido que subir a echar una mano pueden volver a arrimar el hombro en el filial. Es el caso de Marc Valiente, que se ha vuelto a hacer con el centro del campo junto a uno de los ojitos derechos de Tejada, el currante Salva, al que el propio míster ha hecho ascender junto a él desde el Sevilla "C". "C" de Confianza. "C" de Ciega.
Por las bandas, pero no como extremos sino como interiores, tenemos a mis dos debilidades, como ya sabe cualquiera que lea este blog frecuentemente: mi querido José Carlos, que no solo ha vuelto al filial, sino que además ha vuelto mentalizado y con ganas de agradar, cosa que, francamente, me parecía difícil, y junto a él al (me la sigo jugando) futuro crack mundial Luis Alberto. A ambos, por su calidad, se les está dando LIBERTAD TOTAL para moverse por la mediapunta. Mientras sigan jugando estos dos con frecuencia, yo procuraría, en la medida de lo posible, no perderme los partidos del filial. Cuando les da por jugar y asociarse entre ellos, poco tienen que envidiar (antes de llamarme "flipao" comprendan mi Sevillismo) a los mismísimos Xavi e Iniesta. Espectáculo puro. Canela fina.
Y si la calidad ya la ponen estos dos, Ramón ha optado por dos delanteros que, más que jugadores de calidad con el balón en los pies, son dos "matadores". Tiradores natos. Rodri y Carreño. La gran diferencia respecto a Diego es que éste solo ponía a uno de los dos. Tejada ha optado por los dos a la vez (siempre que pueda, ya que Rodri estaba el otro día con el primer equipo).
A todo lo expuesto se une el factor psicológico: la mente humana es incomprensible. Ramón Tejada, simple y llanamente, le da buen rollo a la gente. Al público le gusta su manera de hablar, de moverse, sus gestos, su aspecto... es un tío que cae bien.
Así, el día de su debut, antes incluso de empezar el partido, ya se notaba un pelín más de público en la Ciudad Deportiva. Y sobre todo, más activo. La gente apoyaba, gritaba, aplaudía, daba ánimo, y hasta se atrevió el respetable a entonar tímidamente unos pequeños cánticos, antes de que al final del partido empezara, como no, a caer la del tigre.
Ha jugado dos partidos el Sevilla Atlético desde la llegada de Ramón Tejada. Ambos con rivales de la zona alta. El Caravaca en casa, equipo al borde de la liguilla, que fue ampliamente dominado y vencido, si me apuran, con cierta comodidad. Y la visita al Jaén, siempre uno de los cocos de la categoría, ante el que se perdió por 2-1 de forma muy extraña: gol en contra casi en la primera jugada, y sobre todo, robo del árbitro en una de las jugadas más extrañas que recuerdo: el portero del Sevilla va a sacar de portería con las manos y se coloca cerca del borde del área. Al sacar, el fulano pita falta al borde del área en contra del Sevilla, explicando que el portero, al hacer el gesto del saque, había sacado la mano fuera del área de meta. Podría ser verdad, pero eso solo se pita si tienes ganas de tocar los huevos. Ve a pitarlo al Bernabéu, a Casillas.
En resumen, dos rivales fuertes, tres puntos de seis. Una victoria holgada, una derrota rara. La linea parece ascendente. Las sensaciones parecen positivas. Los augurios parecen buenos.
Y todo esto, ahora sí, hablando de fútbol.
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2 comentarios:
Como siempre que hablas del Sevilla At., el post es de lo más interesante.
Por cierto, sé que Pouga fue cedido a un club portugués, pero ¿qué ha sido de Teemu Pukki? Porque parecía que este jovencísimo jugador podía llegar lejos, pero hace tiempo que no se escucha hablar de él.
No sé si estoy equivocado, pero me da la impresión de que el Sevilla está pagando ahora eso de haberse traído jugadores de fuera par reforzar el equipo en Segunda División, y ahora en Segunda B eso es un lastre para la promoción de los juveniles de la casa.
Con la magnífica cantera que tenemos, yo soy de la opinión de que se debe apostar por esos chicos tan jóvenes. El Arsenal, por ejemplo, no duda en subir al primer equipo a jugadores jovencísimos. Yo no digo que hagamos lo mismo aquí, pero al menos para el Sevilla At. debería funcionar ese sistema. Claro que si desde la prensa no se hace otra cosa que torpedear la formación de esos futbolistas, poniendo por encima de todo los resultados, pues mal vamos.
Es evidente que la situación actual obliga a conseguir esos resultados, porque un descenso a Tercera sería dramático para toda la cantera en su conjunto, con el consiguiente descenso del Sevilla C a Preferente. Pero debería haber una solución intermedia.
Y creo que es justo lo que has querido exponer. Jugadores como Cala, Redondo, Valiente o Jose Carlos deben ser la base experimentada de un equipo, para apoyándose en ellos permitir dar el salto a otros más jóvenes como Luis Alberto, Rodri o los dos laterales de los que hablas. Es que si no se hace así, vendrá el Arsenal o el Liverpool de turno a llevárselos con la táctica esa del cambio de residencia, o algo parecido.
Yo no entendí demasiado bien el cambio de entrenador del año pasado (sobre todo por el momento de la temporada en que se hizo), pero este de este año me ha parecido perfecto.
Y lo vuelvo a decir. Yo veo a Ramón Tejada en el primer equipo en un furuto a medio plazo. Mucho antes que a los Marcelinos o Valverdes que todos conocemos.
Un abrazo
Ravesen: Muchas gracias. Pukki sigue siendo jugador del Sevilla Atlético, pero está teniendo muy pocos minutos. Esta falta de oportunidades si puede que esté algo más justificada, ya que tanto Rodri como Carreño están en mejor forma. De todas maneras aún no se le pasa el arroz, es muy jovencito. Tienes razón en lo que dices. En el Sevilla saben que aquello de los extranjeros fue un error: ahora mismo no hay aquí ninguno de los que vinieron. Y además ninguno de los cedidos tiene pinta de volver y serle útil al Sevilla. Conseguir resultados deportivos es ahora mismo urgente, pues no se puede consentir el efecto dominó que supondría el descenso a Tercera. Pero la gestión va encaminada más a sacar jugadores para el primer equipo que a conseguir éxitos deportivos que, en un filial, no importan. Ya verás como esta generación de 17-19 años que lleva dos años tan malos se hará un hueco en el fútbol. Y entonces serán mejores que aquellos de 24-25 años que tan holgadamente pasaron por Segunda División, pero que ninguna posibilidad tenían de llegar al primer equipo.
Un abrazo.
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